Mentiras

En el tercer acto Galileo, preso por haber descubierto que Dios no existe, es visitado por el Papa, que le dice algo así: «La verdad no es importante, Galilei, lo único importante es que la gente trabaje sin rebelarse y muera pensando que después hay algo mejor». No me olvido más. Es maravilloso tener trece años y que alguien te diga que mentir sirve para algo.

Hernán Casciari hablando sobre Vida de Galileo Galilei de Bertolt Brecht en Nueve libros que me hicieron olvidar el Mundial

Monster

I did not kill Joffrey, but I wish that I had! Watching your vicious bastard die gave me more relief than a thousand lying whores!

I wish I was the monster you think I am! I wish I had enough poison for the whole pack of you! I would gladly give my life to watch you all swallow it!

Tyrion Lannister, Game of Thrones

Malicia

Si realmente no te queda mas remedio que mirar a lo largo del astil de una flecha desde el extremo equivocado, si un hombre te tiene totalmente a su merced, entonces aferrate a la esperanza de que ese hombre sea malvado. Porque a los malvados les encanta el poder, el poder sobre las personas, y quieren verte pasar miedo. Quieren que sepas que vas a morir. Así que hablaran. Se regodearan.

Verán como te retuerces. Iran posponiendo el momento del asesinato de la misma manera en que otro hombre ira posponiendo el momento de encender un buen puro.

Por eso debes aferrarte a la esperanza de que tu captor sea un hombre malvado. Porque un hombre bueno te matara sin llegar a abrir la boca.

Hombres de Armas, Terry Pratchett

Weapons

Britta: I’m a psych major, words are my weapons.
Guard: I´m a security guard, weapons are my weapons.

Community

Silenciosa, Ligera, Rápida, Tranquila, Veloz, Resbaladiza, Inmovil, Fuerte.

Silenciosa como una sombra.

Ligera como una pluma.

Rápida como una serpiente.

Tranquila como las aguas en calma.

Veloz como un ciervo.

Resbaladiza como una anguila.

Inmóvil como una piedra.

Fuerte como un oso.

Un danzarín del agua ve con todos los sentidos.

Todos los pasillos llevan a alguna parte.

Si hay una entrada hay una salida.

El miedo hiere mas que las espadas.

Juego de tronos, Canción de hielo y fuego

Entrevista

[Se escucha música de espera durante un par de minutos. Una respiración agitada de fondo. Damián se aclara la garganta y comienza a toser.]

[La música se corta y se escucha un corto beep]

Voz en el teléfono: Hola buenas tardes. Perdón por la tardanza. ¿Hay alguien en la llamada?

Damián: Hola, soy Damián. Buenas tardes.

Voz en el teléfono: Hola Damián, soy Jaime. ¿Estas listo para la entrevista?

Damián: Hola Jaime, mucho gusto. Si, estoy listo. Un poco nervioso pero listo.

Jaime: ¿Porque nervioso? ¿No te sientes seguro?

Damián: ¿Seguro? Si. Pero aunque me sienta seguro siempre me pongo nervioso cuando no estoy en control.

Jaime: No te preocupes. Ahorita tu estas en control. Tu decides que quieres y no quieres decirme. Yo solo te preguntaré si me surge alguna duda de lo que me digas.

[Silencio. Beep.]

Damián: ¿Como? ¿No me harás ninguna pregunta introductoria ni nada?

Jaime: No.

Damián: ¿Te puedo hacer preguntas yo a ti?

Jaime: Lo que tu quieras. Tu estas en control.

[Silencio. Beep.]

[Damián se aclara la garganta de nuevo.]

Damián: Excelente. Y dime, ¿Porque decidiste entrevistarme? ¿Que fue lo que te llamó la atención de mi perfil?

Jaime: Excelente pregunta.

[Silencio. Beep]

Jaime: Dije que podías hacer preguntas. No dije que fuera a responderlas.

[Silencio. Beep.]

Jaime: Se te olvida que aunque tu estes en control, esta llamada es para ver si te elijo yo a ti. Y no al revés.

Damián: ¿Entonces como puedo estar seguro si quiero yo trabajar para ti? Tu línea de trabajo no suena como lo mas llamativo del mundo. Es más, el hecho de que me hayan contactado para entrevista hoy precisamente me dice que no deben de tener ningún candidato.

[Se escucha un bufido en el teléfono]

Jaime: Estás interesado en trabajar con nosotros. ¿Sí o No?

Damián: No lo he decidido aún. ¿Que fue lo que te llamó la atención de mi perfil?

Jaime: ¡Excelente! La manera en la que intentas tomar el control es perfecta. Si te soy sincero, tu actitud fue lo que me llamó la atención. Cortante. Por así decirlo. Es lo que se necesita en esta línea de trabajo. Una persona de pocas palabras.

Damián: ¿Es todo? ¿Mis 20 años de experiencia como asesino a sueldo no sirvieron de nada?

Jaime: El mejor en el negocio era un padre de familia. Tuvo 3 hijos. Y no me vas a creer de que trabajaba.

Damián: ¿De que?

Jaime: ¡Era enfermero! ¿Te imaginas? ¡Un enfermero! ¡El mejor en el campo! Desde que se retiró da conferencias. En dos meses dará una conferencia en Pekín. Si llegas a trabajar para nosotros, te mandaremos con todos los gastos pagados.

Damián: ¿Que puedo aprender yo de el? ¿No escuchaste que yo tengo 20 años de experiencia?

Jaime: ¿Alguna vez haz matado a un niño?

[Silencio. Beep.]

Jaime: Te encuentras en 1898, en una esquina de la calle te encuentras a un niño. Tu deber es matarlo. ¿Lo harías?

[Silencio. Beep.]

Damián: ¿Que hizo el niño?

Jaime: Nada.

Damián: ¿Porque 1898?

Jaime: ¿Lo harías?

Damián: No. No si el niño no hizo nada.

Jaime: El nombre del niño es Adolfo Hitler.

Damián: En ese caso lo haría sin dudarlo.

Jaime: Si el niño fuera cualquier otra persona, que nunca hubiera matado una mosca, ¿no lo harías?

Damián: No es lo mismo. Adolfo Hitler es el responsable de la muerte de millones de personas.

Jaime: Pero en este caso yo te estoy diciendo algo que sucedió. Tiempo pasado. Nosotros nunca sabemos de que pueda ser capaz el objetivo.

Damián: ¿Me estas diciendo que Hitler es un trabajo fallido?

Jaime: La persona encargada del objetivo no pudo hacerlo e inmediatamente tomó su lugar. Yo personalmente notifiqué quien era el objetivo.

Damián: Pero eso sucedió hace muchos años. Siglos. No es físicamente posible que tu hayas hecho eso.

[Silencio. Beep.]

Jaime: ¿Alguna vez tomaste la vida de un objetivo frente a testigos?

Damián: ¡Por supuesto que no! Soy un profesional.

Jaime: Si trabajas para nosotros, tendrías que hacerlo.

Damián: A ver si entiendo bien. El trabajo sería tomar la vida de niños que podrían ser inocentes o el próximo anticristo. ¿Y tendría que hacerlo frente a testigos?

Jaime: Niños, jóvenes, ancianos, hombres, mujeres, embarazadas, enfermos. Todo lo que te imagines y aún mas. Y no solo simplemente testigos, tendrás que hacerlo frente a hermanos, padres, hijos, amigos, etcétera.

Damián: No suena sencillo.

[Silencio. Beep.]

Jaime: No lo es. Es por eso que nuestras prestaciones son tan buenas.

Damián: No haz mencionado ninguna.

Jaime: ¿No mencioné que en 1898 yo estaba vivo y trabajando? Y no solo eso. Dinero para que tengas la vida que tu quieras. Créeme, con todo ese dinero no te vas a sentir solo cuando dejes de ver a tu familia.

Damián: ¿Como? ¿Dejar de ver a la familia?

Jaime: Es obvio que no puedes seguir con ellos. Tendrías que cortar todo contacto con ellos justo en el momento que aceptas trabajar con nosotros.

Damián: ¿Podría despedirme de ellos?

Jaime: No.

Damián: ¿Cuanto tiempo tengo para darte una respuesta?

Jaime: La duración de esta llamada.

[Silencio. Beep.]

Jaime: Es una decisión difícil. Yo mismo tomé esa decisión. Pero las ventajas de este trabajo supera con creces simplemente el tiempo que pasé con mi familia. Ya ni siquiera recuerdo a mi esposa.

Damián: No. Yo no puedo hacerle eso a mi familia. Han estado conmigo durante toda mi enfermedad y no pienso irme sin despedirme. Mi respuesta es no.

Jaime: ¿Estás seguro?

Damián: Si.

Jaime: Que lástima. Estaba convencido que eras el indicado. Lo irónico es que aún así no tendrás tiempo de despedirte de tu familia. Lo siento. Adiós.

Damián: Espera… aghh…

[Beeeeeeeeeeep. Gritos. Sollozos.]

Voz de fondo: Lo siento, hicimos lo que pudimos, pero no respondió al tratamiento. La hora de su muerte es 1:28 PM.

[Suspiro]

[Click]

La primera vez que me morí

Hasta donde yo recuerdo, en mi vida he muerto 3 veces.

La primera vez que me morí, morí ahogado.

No recuerdo la edad a la que morí, tal vez unos 10 años, fue algo tan poco trascendente en mi existencia y en la de todo el mundo que solo lo recuerdan cuando ven mi epitafio. El lugar a donde me visitó doña muerte fue en “Suites Nancy”, Manzanillo, Colima. Mis papás solían llevarnos en vacaciones de verano y allá nos encontrábamos con sus amigos y sus hijos. Pasábamos tanto tiempo con ellos que con el tiempo les llegue a decir tíos y primos.

En aquel entonces yo no entendía muy bien todo aunque haciendo memoria, eran borracheras que duraban varios días que tenían mis papás con sus amigos. No de manera irresponsable, después de todo que yo recuerde lo único malo que pasó fue mi muerte.

Era una mañana como cualquier otra en la playa. Un sol tan fuerte que aunque usaras bloqueador solar, si te asoleabas un par de horas, te podía quedar un ardor en todo el cuerpo que te podía durar días. En aquel entonces ya se acostumbraba el bloqueador solar, pero el cáncer no era tan peligroso como ahora. Ahora cualquier cosa te puede dar cáncer. Antes, éramos mas resistentes.

Ese día en particular, recuerdo que la arena te hacía sentir que caminabas en brasas al rojo vivo pero con tal de nadar en la playa ese dolor era soportable durante los segundos que hacía corriendo desde el limite de las instalaciones hasta la playa.

La brisa era húmeda y fresca, como sigue siendo hasta este día, aunque en aquel entonces no olía a basurero. Mi mamá me llevo a nadar a la playa junto con alguien mas. Han sido tantos años desde que morí que no recuerdo quien y ella (lo que si recuerdo es que era mujer) seguramente tampoco me recuerda.

Lo que si recuerdo es como lloraron por mi perdida en mi funeral al día siguiente. Nunca vi llorar tanto a mis papás. Mi papá, en un traje negro que parecía que había usado en muchos otros eventos formales, abrazaba a mi mamá. Ella se culpaba porque no se dio cuenta de lo que me pasó hasta que era demasiado tarde.

No llores!

Mi hermano menor estaba jugando con mis compañeros de la primaria que fueron al funeral. Ellos, que nunca jugaron conmigo o me voltearon a ver siquiera ahora hasta lloraban, aunque en realidad no tenían ni idea porque. Nunca fueron mis amigos ni recodaban algo trascendente de mi persona.

Mi hermana mayor no se despegaba de mi ataúd. Aunque mis papás no habían querido que me vieran en esas condiciones, ella había llevado a su mejor amiga a verme como parte de un juego, y cuando me vio en esas condiciones se sintió tan mal que ya no se pudo despegar de mi ataúd hasta que lo sepultaron.

El resto de mis hermanos(as) todavía ni nacían, pero si “presencié” el momento en que preguntaban quien era el de las fotos que parecía un “costal de huesos”.

Las olas eran fuertes. Y la arena mar adentro estaba tan dispareja que era fácil hundirse en ella. Y ese par de casualidades fueron al final lo que ocasionó mi muerte.

Comencé a hundirme un poco y yo lo vi como un juego.

Evita los hoyos!

Pero uno cuando es un niño no mide consecuencias y piensa que es inmortal. Y pasó lo que tenía que pasar. Me hundí. Primero no sentía miedo. Solo tenía que encontrar una superficie mas alta y listo. Pero esa superficie nunca apareció.

Cuando comencé a tragar agua fue cuando me comenzó a dar miedo. El agua estaba tan salada que sentía como raspaba mi garganta. También comencé a sentir un escozor en los ojos que no se iba.

La desesperación me hizo comenzar a dar brazadas y patalear con todas mis fuerzas y el movimiento de las olas evitaban que me vieran. En una de esas brazadas toqué la pierna de una nadadora que pensó que era que era un pequeño pervertido que solo quería tocarle las piernas y se fue nadando lejos de mí. No la culpo, tal vez en otra situación, es decir, si no me hubiera estado ahogando y estuviera un poco mas grande, si hubiera hecho eso.

Al poco tiempo perdí el conocimiento y luego… negro… vacío… nada…